6.12.2008 / Donde se come…

El gastronómico arte de Serre en la serie “La Bouffe”.
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Una fija: cuando escuches a alguien hacer alguna afirmación del tipo “voy a dejar de fumar” o “estoy dejando el cigarrillo” antes de haber podido dejar el vicio por completo (lo que supone al menos varios meses de estricta abstinencia), podés apostar con toda seguridad, desde tus calcetines hasta tu alma, que el afirmante en cuestión fracasará en el intento.

Andrea siempre me sorprende con algo cada vez que la veo. Esta vez la novedad es una nueva ‘mascota’: una iguana verde. Me cuenta que se la llevó a vivir con ella hace un poco más de un mes. La iguana Ziggy.
Por alguna razón siempre me cayeron simpáticos estos bichos, y no fueron pocas las veces que pensé en adoptar un ejemplar. Todo bien, pero al final siempre me echo atrás con la idea cuando compruebo que las iguanas son bichos muy delicados, requieren mucho cuidado y dedicación.
- Así nunca vas a tener un hijo – me dice.
Probablemente tenga razón.
Andrea mira la hora y se va a la cocina a prepararle algo de comer. Yo me quedo observando a la iguana por un rato con un dejo de fascinación y curiosidad. La observo con detenimiento. No tardo mucho en sacar la cámara y hacerle unas tomas. Me acerco bastante, me alejo un poco, busco el ángulo adecuado. Hasta que como si ya hubiese tenido bastante, Ziggy gira lentamente su cabeza y deja de observarme.
Desde la cocina se escucha la voz de Andrea. Me dice que ponga algo de música. Al rato vuelve con un plato de frutas cortadas prolijamente en pedacitos. Me ve acariciándolo tímidamente y se sonríe.
- Además de esto le doy vitaminas para que no se descalcifique – me cuenta mientras lo alimenta pacientemente. Y es muy importante que tome sol, porque los rayos UV también ayudan a calcificarlo.
- Se nota que lo querés y lo tenés bien atendido. ¿Tu novio no se pone celoso?
- A mi novio no le cae demasiado bien… ni siquiera se anima a tocarla.
- A mi me gusta.
- ¿Más que mis besos?
- Casi casi como tus besos.
JULES: They’re filthy animals. I don’t eat filthy animals.
VINCENT: Sausages taste good. Pork chops taste good.
JULES: A sewer rat may taste like pumpkin pie. I’ll never know ’cause even if it did, I wouldn’t eat the filthy motherfucker. Pigs sleep and root in shit. That’s a filthy animal. I don’t wanna eat nothin’ that ain’t got enough sense to disregard its own faeces.
VINCENT: How about dogs? Dogs eat their own faeces.
JULES: I don’t eat dog either.
VINCENT: Yes, but do you consider a dog to be a filthy animal?
JULES: I wouldn’t go so far as to call a dog filthy, but they’re definitely dirty. But a dog’s got personality. And personality goes a long way.
VINCENT: So by that rationale, if a pig had a better personality, he’s cease to be a filthy animal?
JULES: We’d have to be talkin’ ’bout one motherfuckin’ charmin’ pig. It’d have to be the Cary Grant of pigs.
El perro de Gus se llama Joel. Un bulldog con cara de malo, de ojos negros y piel negra y todo negro y grandote, con una mandíbula de esas capaz de arrancarle la mano a cualquier ser humano que se atreva a desafiarlo. Sin embargo, jamás le sacó nada a nadie, porque pese a su apariencia de matón, el perro es un santo.
A Joel le llama mucho la atención las cosas que giran. Si pateo una pelota, el perro la persigue a toda velocidad hasta atraparla con la boca y vuelve corriendo hacia mí, dejando caer la pelota a mis pies para que se la vuelva a patear. Hago lo mismo un par de veces y la secuencia se repite. Le gusta jugar, sí, pero no es ningún boludo: el perro ni se mosquea con los amagues. Y así de juguetón como es él, a veces se pasa de bruto. El otro día, cuando estábamos llegando a la casa con el coche, se acercó y le pegó un mordiscón a una de las ruedas. De la cubierta, ni recuerdos.
Otra de las cosas que a Joel le llama la atención es el cigarrillo. Cada vez que me ve fumar, sigue con su cabeza desde su lugar el camino que hace la braza mientras muevo mi mano. Se muere de curiosidad y se acerca, y tímidamente se mete en la nube de humo que se desprende de mi boca. Estornuda y se aleja. Siempre es lo mismo: el perro debe imaginar que estoy comiendo algo y por eso se acerca a garronear un poco. Porque Joel es un barril sin fondo. Lo compruebo cada vez que le sirven un suculento platón de Dog Chow con arroz y lo hace desaparecer en menos de un minuto. Jamás de los jamases he visto que deje algún resto de comida en su platón, o donde sea que sea.
Joel no lo ve a Gus desde hace cuatro meses. Recostado en el sillón desde donde Gus solía ver la TV, me mira fijamente aunque yo no esté fumando ni comiendo. Me mira y lo miro y me sigue mirando, como si pudiese olfatearme la mente. En el fondo Joel ya se debe haber dado cuenta de que Gus NO VA A VOLVER. Porque aunque un perro no sepa de ciertaos acontecimientos humanos como las decisiones erradas o las depresiones o los suicidios, estoy seguro de que fue capaz de percibir lo que nosotros nunca pudimos llegar siquiera a sospechar.
En su mirada, en sus ojos negros, ahora sólo se percibe el reflejo de una tristeza infinita.
como reyes o moscas
vamos transitando las paralelas que nos ofrece la noche
somos hologramas discursivos
en una historia sin preámbulo
(como tantas otras veces)
buscamos en vano
palpamos a ciegas
las grietas del bostezo
alguien anuncia:
“han llegado”
yo sólo huelo olvido.

Si tuviese que volver un tiempo atrás, diría que en su momento no me pareció lo suficientemente bueno. Al menos haciendo retrospectiva y comparándolo con lo que venían haciendo. Catorce años después de esa primer degustación personal, y definitivamente mucho tiempo después de tenerlo encajonado en el olvido, hoy lo vuelvo a escuchar de punta a punta y me doy cuenta de lo que es, de lo que siempre fue: una auténtica obra maestra sonora. No solamente es el mejor disco de estudio que hicieron mientras exsitieron – el más sólido, contundente y elaborado; a fin de cuentas, el último – sino que tranquilamente podría haber sido EL disco emblemático del rock de los 90s, si la historia hubiese sido otra… Pero sabe, los planetas decidieron alinearse para estallar finalmente en dirección de un irresistible Nevermind y…
The Pixies – “Trompe le monde” (1991 4AD Records)
71 mb – 256kbps – Descargar

Ya no hay ojos vivos que estallen en ninguna parte. Sólo llantos huérfanos de fotogramas en aburrida repetición.

Laviga avisa, Katarsis difunde: material de divulgación histórico, biológico, social y antropomórfico/lógico para todas las edades… por aquí.
… que, como si fuese poco rollo, resulta que también es psicoanalista y periodista. Tom Lupo fue en su momento uno de esos colaboradores de Cerdos & Peces que en cada número aportaba la dosis justa de prosa surrealista y filosofia cotidiana. En la actualidad tiene su espacio radial donde fusiona poesía, música y cultura nacional.
Hace un par de años editó un librillo con varios poemas y relatos, cosa que forunkulo consiguió vaya uno a saber dónde y en uno de estos días que estuvo al pedo y con ganas, se le dió por digitalizarlo y así sumar otro documento inédito a la biblioteca local y al archivo de libros que circula por la web.
Tom Lupo / “Entre muebles y sombras” / Gárgola Ediciones 2004 / Descarga