24.10.2005 / Una noche perfecta

El duende...

UPDATE: al parecer los mp3 y el zip con las fotos se habían transferido mal por ftp, el audio era lo-fi pero tampoco pa’ tanto. Ya los volví a subir de nuevo y ahora parece que anda mejor la cosa.

Sábado a la noche, club-bar a mitad de alguna cuadra del barrio de Barracas. Escaleras arriba, como en muchos otros lugares. Entrada $6 con una consumición. Mesas al fondo porque el resto estaban todas ocupadas. Junto a mí, esos tres entrañables personajes que son Estrella, Iddo y Luc. Picada, cerveza y coca-cola con hielo o más bien hielo con coca-cola. Reggae, hip-hop y ritmos humeantes golpeando justo detrás nuestro. Y los demás concurrentes con el culo pegado a sus respectivos asientos. Y el bukowski argentino en la barra o deambulando de un lado al otro zampándose un whisky o cerveza sin pausas. Y si había veda alcohólica o narcótica preelectoral o si era obligación ir a votar al día siguiente o si era verdad eso que te meten una multa si no contribuías al festín democrático, a todos les chupó el quinto forro, con toda la razón del universo. Y lo mejor de la noche que aún estaba por venir.

Fue el tercer de los cuatro ciclos titulado “Una noche perfectaâ”. No sólo fui dispuesto a escuchar y ver a Enrique Symns haciendo lo que mejor sabe hacer. También fui con la idea de registrar lo que pasaba ahí, cámara fotográfica y grabador en mano (porque ahora resulta que soy un periodista, ¿viteh?… por más que no tenga ni la puta idea de qué cuernos es o significa ser periodista, pero quién me lo va a venir a negar o a discutir con tanto charlatán de feria autodenominado escritor pululando en el under de la mesa del living room pensante de la comodidad pacata heroico-bloguera que en cualquier momento implosiona por sobredosis de contradicción o por síndrome del autito chocador, pero ya me estoy yendo del tema).

Lo cierto es que terminé con varias fotografías y una grabación de casi todo lo que desprendió esa mente inquieta y poetizada y alcoholizada y esnifada y fumada de Symns a través del micrófono. En todo ese recitar e improvisaciones verbales por encima de la banda de músicos que lo acompañaron, llegué a reconocer fragmentos de algunos textos y editoriales que escribió hace ya varios años para la Cerdos y Peces. El invitado de la noche, para esta ocasión, no fue otro que “Mosquito” Sancineto, un carismático personaje gay del ambiente del teatro porteño, que aparte de una breve entrevista que le hizo Symns, no tengo mucho más para agregar.

Al grano: fui con la idea de grabar el audio para luego pasarlo a texto pero al final decidí subirlo a la máquina y mandarlo así sin más. El asunto viene muy en plan lo-fi plagado de imperfecciones auditivas propias de un recorder análogo y una cinta de casette grabada y desgrabada diez millones de veces… De cualquier forma lo importante está ahí, y para el que nunca lo haya escuchado monologueando ni en la radio ni en algún otro lado, el material no tiene desperdicio. Para los que no estuvieron…

Descarga el audio y algunas fotos lanzadas bajo CC para hacer con ellas lo que se te cante. Casi.

Nota final: el sábado próximo 29 de octubre Symns va a estar presentándose por última vez en este ciclo a las 23 hs. en el Plasma Club de cultura – Piedras 1856, al toque de la est. Constitución.

Postdata: La crónica, según Luc.

chinaski · Contracultura, Cotidianas

Hay 2 comentarios para la entrada “Una noche perfecta”

Deja tu comentario

Procura hacer comentarios relacionados a este post. Para cuestiones generales o de cualquier otro tipo, puedes utilizar el formulario de contacto. La casa se reserva el derecho de suprimir todo tipo de comentario que considere inapropiado.