28.11.2005 / Mala suerte

Dos hermanos escribieron una historia, y luego la plasmaron en la pantalla, y en un abrir y cerrar de ojos él está ahí, haciendo lo que le tocó hacer mientras sostiene un cigarrillo eterno y una mirada que evoca la más absoluta quietud. Pero no es una tranquilidad ordinaria sino más bien una perturbadora calma lo que transmite, ni son sus acotados diálogos ni sus acciones lo que comunican: es esa vocecita en off hecha pensamiento que nos revela en cada detalle las miserias latentes que se avecinan. La idea era una locura. Y sin embargo lo piensa, una y mil veces lo piensa, en medio de toda esa calma, ata cabos aquí y allá, ¿de qué carajos estás hablando?, mientras el humo del tabaco se fusiona y se enrosca entre los grises contrastes del celuloide. Como una llamada en la medianoche que se mezcla con el aire y con lo que queda de todo aquello. En la penumbra de su casa o del bar de turno. O entre los rayos de luz que pueblan la barbería. O en cualquier otro lugar a donde vaya. ¿Qué clase de hombre eres?, mientras su boca exhala un humo escurridizo que se va precipitando sin escalas a la más mala de las suertes, al más negro de los destinos. Y entonces la suerte está echada: no hay margen de elección, ni habrá escapatoria posible sino a través de pequeños pedazos de una sinfonía demasiado perfecta que se proyecta desde la fragilidad del comienzo hasta el último de los finales posibles, y sólo así.
The man who wasn’t there (a.k.a. The Barber) / Joel Coen & Ethan Coen / 2001 / De lo mejorcito que vi este año.
PS: Por si el videoclub amigo se encanuta, por aquí anda el enlace para la mula. Y el sub corregido y sincronizado para esa versión.

