5.9.2010 / El estado de las cosas
“La gente se va metamorfoseando”, murmulla mi amigo Juan en torno a una conversa de cómo algunas amistades han ido cambiando su forma de ver las cosas en estos últimos años. Y donde dice “la gente” podría decir: yo – tú – él – nosotros – vosotros – ellos. La gente, el mundo. Las costumbres también. Internet.
Hubo un tiempo en el que vivía esta cosa de publicar en el blog con entusiasmo. Hasta podría decir que había cierta magia en eso. Vivir y documentar ciertos acontecimientos con la idea previa de plasmarlo acá. O rescatar fragmentos de la cultura con la simple intención de compartirlos a través de esta herramienta que vino a facilitar todo el tramiterío. Y esa nueva posibilidad de comunicación de ida y de vuelta con los lectores en el campo de los comentarios, le agregaba un toque más de motivación a todo eso. Veinteañeros y treintañeros y cuarentones, todos entusiasmados con esta nueva forma de publicación como niños con chiche nuevo. Sí, había cierta magia en todo eso. En publicar en un blog y en descubrir cosas nuevas en blogs que uno seguía. En esas redes y subredes de blogs que se formaban todo el tiempo. En poder leer de repente esos textos alucinantes que Marcelo de Comodoro Rivadavia o Marisa de Gonzales Catán publicaban por primera vez en la web gracias a esta herramienta tan simple y sencilla que alguna vez se analizó como si fuese la mismísima máquina de Dios. En recibir mails conmovedores y encomiendas en la puerta de mi casa, de personas que nunca llegué a conocer en persona.
Pero el blog no sólo fue un espacio de ocio y de descubrimiento en mis tiempos libres. También terminó siendo un puente impensado e involuntario hacia este oficio de diseñador web que recién empezaba a tomar forma posible como medio para ganarme la vida de forma independiente y no rutinaria. Sólo de esa forma y a través de esa experiencia pude dimensionar el uso estratégico y el alcance de todas estas herramientas, más allá de contemplar la web como medio de acceso a la información y como forma de entretenimiento.
Pero de allá a estos días, las cosas han cambiado un tanto. Internet. Las costumbres. La moda, porqué no. La mayoría de los blogs que solía leer ya no existen o han caído en la misma pausa eterna en la que se encuentra este sitio. Y es natural que así sea. Youtube, Facebook, Twitter, Flickr, y toda la mar en coche que por aquellos días ni existían (o al menos no eran lo que son hoy), acaparan ahora nuestro tiempo de permanencia en la web. FB vino para quedarse definitivamente. Y no hay vuelta atrás en eso de redefinir la forma en que la gente se comunica por Internet.
Personalmente, no suelo dedicarle más que 15 minutos diarios a ver que se cuece por FB. Y ni siquiera tengo cuenta en Twitter, ni pienso tenerla. Por el momento se me hace muy esquizo. Y no es de renegado, es sólo el hecho de que a uno no le quedan demasiadas ganas de pasarse dos horas chusmeando y escribiendo por allá después de trabajar varias horas enfrente del monitor. Y esas mismas pocas ganas, también alcanza a la tarea de ponerne a generar contenido en un blog. Internet básicamente como fuente de consulta; Bloglines como el canillita del barrio; delicious como cajón de escritorio; el efectivo mail y el práctico Adium como medio de contacto con otros terrícolas y ocasionalmente con algunos alienígenas. El photoblog, claro. El viejo IRC para fines no divulgables.
Así las cosas. Y por ende este estado permanente de stand-by katártico. No fueron pocas las veces que me tenté a colgar el cartelito de “The End” y bajar la persiana, sobre todo después de leer esos mails que recibo todos los septiembres avisándome del vencimiento y renovación de la cuenta donde hosteo el sitio. Pero la cantidad de visitas que llegan a diferentes artículos esperando encontrar eso que acaban de googlear, y todas las descargas diarias que aún registra la biblioteca, son motivo suficiente para seguir manteniendo esta cosa funcionando aunque ya no escriba todos los días sino cada seis o siete meses con suerte. A pesar de la falta de entusiasmo, de interés, de continuidad, de lo que sea.
Hasta la próxima.
Hasta algún día como el de hoy.


5/9/2010 @ 2:06 pm
Desde siempre ha existido esto que mencionás sobre la constante evolución (y posterior involución, eso viene a consecuencia ¡eh!) de la computación en sí. No solo con internet se da esto. Manejo computadoras desde los 14 años, aún cuando las pc de escritorio no existían (tengo 38 años) y siempre ha sido así. El avance tecnológico unido a la necesidad de mercados comerciales masivos generan este tipo de “modas” que se anclan un determinado tiempo hasta que otra u otras la(s) disuelven y hasta ¡evaporan!
Sin embargo, cuando pasa el terremoto, lo que queda suele ser lo mejor anclado. Me refiero a que los blogs, por ejemplo, llegaron a un punto de saturación en donde cualquiera escribía lo que le venía en gana en una entrada, generaba otro blog, volvía hacer lo mismo y así tantas veces como tuviera gana, sin dejarle nada más que basura e incomodidad a la blogósfera. Después de la migración a las redes sociales los blogs se van depurando. Quienes somos admiradores del mundo blogger y nos gusta leer blogs con contenido serio encontramos cierta satisfacción ante esta limpieza. Es un tema muy discutible pero cuando uno está cómodo con una herramienta tecnológica difícilmente la abandone. Lo mismo sucede con quienes leen un libro en papel y su negación, casi sanguínea, a leer un libro en un chiche electrónico.
Si te fijás ahora en las redes sociales está comenzando a gestarse el mismo monstruo que sucedió en la comunidad blogger. Twitter esta primera semana de 2010 reveló cifras que hablan de 10 millones de usuarios nuevos al mes y un análisis revela que las personas siguen a otras en sus tweets de una manera que “cerebralmente” jamás podrían lograr leer y asociar en completitud. O sea, siguen a todo el mundo como modismo sin tener en cuenta que superan su umbral humano de absorción de información.
Lo mismo pasa con Facebook, donde ahora todo el mundo sube su fotografía desde que se levantó hasta como baña al perro, pasando por la galería de fotos de las novias o amantes que tuvo hasta llegar a la fotito en el sulky cuando era niño.
La red social no es un fenómeno de hoy. Cuando los militares en USA diseñaron la internet analizaron este efecto. Sabían que es algo que deriva de la comunicación en sí. Y la gente acepta las modas, juega con ellas y como todo niño con chiche nuevo (tal como vos decís) las usa, y luego las tira.
Así como decían que el correo electrónico morirá, cosa que no comparto ni creo, tampoco lo harán los blogs. Sí considero que al haber mas pluralismo las “sociedades de usuarios afines” estarán mas unidas y mas compenetradas en los usos de herramientas.
A mi preferencia personal me quedo con la tecnología que mejor se adecúa a mí. Yo escribo y lo hago desde muy pequeño y el formato del blog se adapta a la perfección a ello. Las demás herramientas, Facebook, Twitter, suelen ofrecer algo para adaptarse a ello pero no son lo que deseo. Vuelvo entonces a decir que todo decantará en el gusto personal. Y claro, habrá varios millones que se dejarán arrastrar por los oleajes tecnológicos como la gran masa societaria. Algo, que si te ponés a pensar no dista en nada de la sociedad humana actual.
Saludos y un guiño a tú gran blog.
Miguel.
6/9/2010 @ 7:55 am
¡Amén!
6/9/2010 @ 10:20 am
Gracias por dejarnos la puerta abierta de este espacio en el que relajarse, regocijarse con diferentes lecturas, con buena música con mucho arte, genio y magia, Saludos, y a la espera de que entre en mi correo algún divague….
6/9/2010 @ 11:02 am
Gran sitio en la red y se disfruta mucho de su existencia.
6/9/2010 @ 11:50 am
Me gustaría que sigas escribiendo! Salud
6/9/2010 @ 1:57 pm
como decia…el tiempo pasa…nos vamos poniendo en Facebook…
6/9/2010 @ 8:53 pm
pero, amigo chinasky! acaba de sacarme las palabras de la boca. otros seis meses sin tener qué escribir. en fin… saludos!
7/9/2010 @ 1:27 am
y yo que recien vengo descubriendo esta maravilla de blog que reune puras cosas de mi interes.
que no pare!
no es tan cierto eso de feishulk !
7/9/2010 @ 5:06 am
No te vayas, no lo cierres.
7/9/2010 @ 4:33 pm
Coincido con El Errante, y también creo que esta explosión sobre el uso de las redes sociales como simple moda, habrá de irse transformando acorde a las necesidades que demande el usuario, habiendo de gestarse alternativas de mayor contundencia (contenido más especializado) entre los diversos grupos de interés. Primero se genera este caos comunicacional e informático para posteriormente tender hacia un orden, es decir, generar las sinergias e interconexiones necesarias para una transformación.
Saludos y no os preocupéis, que si alimentamos la imaginación y la sabiduria, siempre habrá posibilidades…
Saludos,
Eric
8/9/2010 @ 1:53 am
Que bueno, volviose… y con fucking palabras que son inevitable y cercanamente acertadas, que va.
Hasta un entonces!
9/9/2010 @ 6:00 pm
igual está bueno mantener ciertos espacios. darles el tiempo que uno tenga ganas de darle. es verdad que a veces esto funciona como fiebre y sino parece que no funciona. pero tambien es cierto que fb no es lo mismo, ni puede, ni sirve para las cosas que el blog (tendra otras ventajas). un post cada tanto no está mal. uno pasa y dice: ajá, katarsis todavía existe!
como decía una carta adentro de un compact que tenemos todos, el próximo diluvio te vuelvo ver
10/9/2010 @ 6:51 pm
Me alegra saber que la horda se sigue reuniendo en torno al fuego.
La tribu ha muerto, que viva la tribu!
Facebook es como un chocolate en la boca de un niño, ya pronto la gente se va a aburrir.
11/9/2010 @ 4:19 pm
Saludos terrenales…
Espero volver a verlo tentado por este mundo virtual fagocitado…
14/9/2010 @ 11:41 pm
Las redes sociales son a la socialidad lo que las redes de pesca a los cangrejos…
15/9/2010 @ 9:33 pm
me pasó algo raro, entre la montaña de dvd’s de respaldo vengo a dar con mi biblioteca virrrtual, gran mayoria descargados hace unos cuantos años de este sitio… se me dió por darme una vuelta valga la redundannnncia, botija, no huya ni cierre este espacio! En fin, solo dejo la firma que nunca antes dejé, saludos desde sta lucia, uruguay.
Vamo arriba!
17/9/2010 @ 1:56 am
Primero: No confundir redes sociales con Facebook, Twitter, o algún otro “servicio web” o lo que carajo sea. Es como decirle mayonesa al televisor. Para más información leer El poder de las redes, un libro en dominio público que se encuentra muy fácil.
Después: Este blog y muchos otros valen la pena y mientras siga existiendo lo que yo llamo internet no hay con qué darles. Excuse my french pero Facebook es una mierda pinchada con un palo. No es una evolución de nada. Es más bien una extensión de una forma idiota, limitada y refleja de comunicarse y socializar que bien podríamos mandar a la mierda de una buena vez.
Vengo a parar a este blog por enésima vez (la primera vez fue buscando algo de Symns, ahora rebuscando algo de Bey) y creo que hay hasta cierto paralelismo entre tu historia y la mía (también caí acá por algo de diseño web). Yo te diría que en todo caso te busques un hosting más barato, o te fumes algo que te haga mandar todo lo que no valga la pena a la mierda. Facebook y esas boludeces van a caer. O todo va a caer. Y habrá que irse por el río en un little row boat con todos los amantes, pasados y futuros, y alguno de los manuales de Bey.
22/9/2010 @ 1:46 pm
Saludos, Chinaski, años siguiendo este buen sitio, alegra saber que sigues posteando, no lo dejes, algunos tenemos excelentes recuerdos de horas pasadas leyendolas postcenidades que escribìas, saludos desde Cartagena, Colombia.
27/9/2010 @ 11:47 pm
Chinaki,
llegué acá por pimera vez hará unos tres años por culpa de mi gusto a la literatura del viejo Symns, y de golpe me encontre con que aca, había mucho más por descubrir. Así empecé a entrar periodicamente a ver que de nuevo había y que de lo viejo aún no conocía.
Hoy hacía un par de meses que no me daba una vuelta por acá y me encontré la sorpresa nuevas lineas de tu parte.
Entendible es el desgaste con la máquina que uno va sintiendo luego de pasar varias horas por día frente a una, como forma de ganarse el dinero necesario para vivir.
Ojalá dure mucho tiempo más, pero si por alguna razón decidis darlo de baja, hacelo sabiendo que somos muchos los que nos hemos quedado pensando con tus publicaciones o con las obras puestas a nuestra disposición, haciéndonos madurar o ayudandonos a ver las cosas de otra manera, y quizás hasta salir de algún pozo.
Un abrazo desde Montevideo, hasta la próxima, por acá o por cualquier lado.
29/9/2010 @ 11:44 am
lo veo mas por el lado de la quimica del cerebro, el fb genera adrenalina en los usuarios, hay gente que combina fb con milonga y goza con ese vertigo virtual otros lo combinan con faso y se cuelgan durante horas en un tilde catatonico. lo que supongo es que el blog requiere de mas atencion, es decir profundidad de lectura y el fb es solo velocidad sin profundidad, el fb es una droguita super adecuada a estos tiempos, fb nunca sera visceral, es como jugar a los fichines es como un flipper ¿se acuerdan?
20/10/2010 @ 5:17 pm
Chinaski, no importa que ya no escribas tan seguido. Tampoco importa que yo no pase tan seguido por Katarsis como antes. Lo que importa es todo el tiempo que “invertiste” (¡que fea palabra, ¿no?!) en este blog, por todo eso que decís en el post.
Yo se que aquí tengo un amigo al que no le conozco la cara, pero al que muchas veces sentí más amigo que los que dicen ser mis amigos. ¡Larga vida a la katarsis! Y un abrazo gigante para todos los que suelen pasarse por acá…
23/2/2011 @ 2:13 pm
Los mismos sentimientos de este lado