27.5.2008 / El dolor del tiempo

(Nota extraída de la publicación “Cerdos & Peces”, N. 21, Buenos Aires, Diciembre 1989).
La huella es la efímera unión entre el pie y la arena. Ella siente el delicioso escalofrío que recorre el universo cuando aquel que anda y el mundo se encuentran. Pera ella es única. Las que le siguen y las que le anteceden cuentan la historia de un mundo perdido. No existe nuestro paso por el mundo, somos el paso que da el mundo sobre la nada. No veníamos de ninguna parte ni vamos hacia algún lugar. Si hay algo que duele, es solo el andar.

