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4.11.2006 / Posteando videos de Youtube y Google Video en tu blog

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A propósito del post anterior, y el de Ragendorfer, hace un par de días me preguntaban cómo insertar videos de Google Video en Wordpress de la manera más fácil. A diferencia de Youtube, Google Video no nos provee de un enlace para embeber el video en nuestros sitios, por lo que la pregunta no resulta demasiado descabellada. Y dicho sea de paso, el código que nos provee Youtube no es demasiado amigable con el tema de la validación (cosas por las que suelen interesarse esas raras especies que conforman los diseñadores web y programadores).

Buscando data en la web esperaba encontrar algún sencillo plugin que hiciese el trabajo pero las soluciones que ví al comienzo eran demasiado vuelteras o poco convenientes y/o convincentes: que desactivar el editor visual de posts, que agregar quicktags, que la mar en coche y rollos similares que sólo sirven para enredarle el marulo al que no anda demasiado familiarizado en el tema.

Al final no sólo encontré la forma más sencilla de insertar videos de Google Video, sino también la forma de embeber videos de Youtube sin cagarse en eso de la validación. El truco consiste en cargar un pequeño javascript que detecta automáticamente los enlaces a videos de los dos sitios y los muestra dentro del marco de su respectivo reproductor. La buena noticia es que funciona prácticamente en cualquier sistema de publicación de blogs (WP, Blogger, MT…); la mala es que no funciona en Internet Explorer - sólo se mostrará un enlace al video en lugar del reproductor.

A fin de cuentas todo no se puede. Y en todo caso, a joderse por usar un navegador pedorro habiendo tantas alternativas “más mejores”. Ya saben.

Escrito por chinaski · Comentarios (8)

24.9.2004 / Guía completa para la digitalización de textos

Archivado en: Hazlo tu mismo

La biblioteca de este sitio es una de las secciones más visitadas según los datos del log del server. Muchos de los textos que allí se encuentran fueron digitalizados por mí, y otros rescatados de la red P2P y otros rincones de la web.

De por sí, la cantidad de ebooks que circulan hoy en Internet es inmensa; el tema es que hay libros que aún no han sido digitalizados a causa de no tener una difusión masiva en su edición en papel o por no ser tan conocidos. Nunca faltará alguien que diga, “porqué mejor no vas a una librería y te lo compras”; y precisamente por ahí pasa el quid de toda esta cuestión: de darle la posibilidad a los que no pueden acceder a él por razones económicas, o de disponibilidad, o tal vez quieran simplemente ver de qué se trata tal o cual autor sin tener la necesidad de adquirirlo previamente.

Desde mi lugar y en la medida que me fue posible, siempre hice mi aporte al mundo de los libros digitales, difundiendo sobretodo las cosas que me gustan, con la ayuda de un escáner, un software de OCR (Reconocimiento Optico de Caracteres) y un poco de tiempo libre. Digitalizar un libro no es difícil en absoluto; los únicos requisitos indispensables son un poco de paciencia y dedicación, y algunos conocimientos técnicos.

Empleando correctamente el OCR es posible digitalizar un libro entero en un tiempo ínfimo comparado a lo que llevaría hacerlo tipeándolo manualmente (cosa que muy pocos harían en su sano juicio). Así es que me decidí a escribir una detallada guía para tal fin, paso a paso, basada en mi propia experiencia y en varios otros consejos que fui encontrando por ahí. Al principio quizás pueda parecer algo complicado, pero con seguirla atentamente una vez alcanza y sobra. Espero que les sirva.
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Escrito por chinaski · Comentarios (27)

19.7.2004 / El método del cut-up…

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…o el recorte literario.

William Burroughs fue un heroinómano empedernido, quién no lo sabe. Muchos de los pasajes de “El almuerzo desnudo” (1959) son producto de las visiones y delirios del estado de la droga. Pero más allá de eso, Burroughs introdujo una nueva forma de narración en la literatura que hicieron de “El almuerzo…” una obra maestra tan caótica como experimental e innovadora: el cut-up o recorte literario.

De la misma forma que algunos artistas vienen haciendo uso del collage en sus cuadros desde hace más de 80 años, Burroughs también lo hace con su literatura. Y el método del cut-up resulta ser tan sencillo como eficaz.

En sus propias palabras:

Tomen una hoja, divídanla en cuatro secciones iguales y enumérenlas. Luego cortan los fragmentos y alteran su orden: el fragmento 1 con el 4; el 3 con el 2. Pueden hacerlo con cualquier texto. Por ejemplo, un libro de poemas que hayan leído varias veces: Shakespeare, Rimbaud… el que más le guste. Las palabras van perdiendo su significado tras años y años de repetición. Seleccionen y extraigan varios fragmentos de los poemas y transcríbanlos a una nueva página. Finalmente recorten la hoja en tantas secciones como deseen: entonces se encontrarán con un nuevo poema. Tantos poemas como ustedes quieran. Tantos Shakespeares y Rimbauds como deseen. Shakespeare y Rimbaud viven en sus palabras. Los recortes invocan sus voces. Dicen por ahí que Tristan Tzara dijo alguna vez: ‘La poesía es para todos’. Por esto, Bretón lo tildó de soplón y lo expulsó del surrealismo.

Hasta ahí la ‘teoría’, el proceso descriptivo. Nada muy complejo de entender. Llendo a la práctica, publico como ejemplo un recorte que acabo de hacer en base a varios poemas de Alejandra Pizarnik:

Debajo de mi vestido ardía el silencio. ¿En dónde estoy? Los jinetes que drenan y barren la medianoche. En mis ojos la forma mirando el agua. Lluvia sola, digo mis silencios dibujado en su cerebro. Desnuda como un cirio feroz sobre corceles negros. No puedo hablar en esto. Castillo frío, borraron el ramo de lilas. Hemos intentado lo que no hicimos, el mortuorio color en la habitación, un trepidar del mero estar donde se van los años en tiempo dormido. La soledad no es estar como un guante sobre el milagro, un proyectarse desesperado en mis aguas de la materia verbal.

La técnica del recorte está al alcance de todos, y encarna el futuro espíritu del punk: “do it yourself right here right now” (’hazlo tú mismo aquí y ahora’).

Toda escritura se basa en recortes. Un collage de palabras leídas y escuchadas y recontraescuchadas. ¿Qué más? El uso de tijeras pone el proceso al descubierto, sujeto a extensión y variación. Recortar y reordenar una página introduce una nueva dimensión en la escritura, posibilitando al escritor la creación de nuevas imágenes en un proceso casi cinemático. Aquí es donde Rimbaud apuntaba con sus coloridas vocales y su ’sistemático derroche de sentidos’. Algo similar a las alucinaciones de mezcalina: ver colores, saborear sonidos, oler formas.

El método del recorte facilita el collage a los escritores en un proceso similar al de las cámaras y filmadoras. De hecho, todas las tomas exteriores están sujetas a los hechos impredecibles de los transeúntes y la juxtaposición de recortes. Para los fotógrafos, usualmente sus mejores tomas son accidentales. Para los escritores también. Las mejores obras parecen ser escritas accidentalmente, pero hasta que el método de recorte no se hizo explícito, los escritores no tenían forma de producir el accidente de la espontaneidad. No puedes ser espontáneo, pero sin dudas puedes introducir el factor de la espontaneidad impredecible mediante un par de tijeras.

Escrito por chinaski · Comentarios (14)