22.1.2005 / Amén

Y recuerda:
Me amarás sobre todas las cosas. No tomarás mi santo nombre en vano. Santificarás las fiestas. Honrarás a tu padre y a tu madre. No matarás. No cometerás actos impuros. No robarás. No levantarás falso testimonio ni mentirás. No consentirás pensamientos ni deseos impuros. No codiciarás los bienes ajenos.
Así, porque sí. Te lo digo yo. Que soy Dios. Y no existo.
PD: al margen del detalle de que definitivamente soy agnóstico, y contrariamente a lo que puedan llegar a imaginar desde un primer momento, en esa web pueden leerse cosas interesantes que nada tienen que ver con la clásica perolata católica: un artículo bastante elaborado acerca del trip místico y la experiencia religiosa de Philip Dick, otros tantos sobre conspiranoia, y varias cosas más que aún no llegué a leer.


22/1/2005 @ 9:22 pm
y el onceavo mandamiento!!!
“no te clavaras una raya de canuto en el baño”
22/1/2005 @ 11:41 pm
¡delincuente!